Julio Velarde comparte sus perspectivas, y algunas de sus esperanzas, respecto a la economía nacional y a lo que ha sido, hasta la fecha, su gestión.
Por Luis Davelouis Lengua
La hermosa pintura de un personaje con turbante adorna la oficina del presidente del BCR, Julio Velarde. “La hice traer de vuelta de la oficina del banco en Piura; Silva Ruete (uno de sus predecesores) la mandó allá de puro piurano”, nos cuenta. Le pedimos que se sentara frente a ella para fotografiarlo, pero él se negó. “No quiero parecer cabeza de turco”, comenta un poco en broma, un poco en serio. Empresarios, trabajadores y funcionarios del Gobierno han criticado las políticas y decisiones de Velarde, antes y después de ser tomadas: por comprar dólares, por venderlos o por no hacer nada; por subir el encaje, por no bajar la tasa de interés de referencia. A él, la verdad, no le importa tanto.
Acaban de bajar la tasa de interés de referencia a 4%. ¿Habrá un impacto para el ciudadano de a pie y su mes a mes?
Y será importante. Las tasas tenderán a bajar, como ya lo están haciendo, sobre todo las de corto plazo. El efecto se siente ahí...
¿Pero no dice usted siempre que mover la tasa tiene un efecto diferido de hasta 12 meses?
Eso es para sentir el impacto total de la medida en toda la economía. Pero el efecto se empieza a sentir de inmediato. Por ejemplo, ayer bajamos la tasa de 5% a 4% y en cuestión de minutos los bancos ya se prestaban a esa tasa. Pero en el sector corporativo Backus va a querer que le bajen la tasa al menos en 0,8%, con respecto a la tasa que le daban hasta antes del recorte, porque el banco hoy se financia a 4% y ya no a 5%.
Pero ello también presionará las tasas que pagan los bancos por los depósitos (tasas pasivas) y aun antes que aquellas que cobran (tasas activas).
Lamentablemente eso es cierto, sí, así es como sucederá. Como decíamos, si el banco se puede financiar a 4% en el mercado, ¿por qué le va a pagar más a usted?
Si además dice que el impacto es básicamente en las tasas de corto plazo, eso significa que no se verán repercusiones en las tasas para créditos hipotecarios o vehiculares…
Claro que sí, pero como resultado de una caída del riesgo asociado al Perú. Los bonos soberanos al 2037 se colocaron a una tasa de casi 7%, pero con la crisis esta tasa logró sobrepasar el 11% (a más riesgo se espera mayor retorno y este está determinado por la tasa). Bastó que el BCR dijera que entre las medidas que podía tomar estaba comprar estos bonos para que esa tasa cayera. Hoy está en 6,2% y eso sí es una referencia para los créditos de ese tipo, hipotecarios y vehiculares. Esa tasa probablemente es la que repercutirá más en términos de créditos hipotecarios, de largo plazo. Al bajar la tasa también buscamos incentivar el consumo, pero no hay un botón que lo asegure, y la demanda por casas y vehículos ha disminuido. *
¿Seguirán bajando la tasa de referencia?*
Solo si vemos que las presiones inflacionarias se siguen disipando como hasta ahora.
¿Cuándo vieron la crisis?
Diría que a mediados de setiembre del 2007, cuando empezaron a convertirse en tóxicos todos aquellos activos que antes se negociaban sin problemas en todos los mercados. En ese momento los inversionistas se dieron cuenta de que los mercados emergentes y los commodities existían. Entonces empezaron a comprar monedas en Perú, Brasil y Corea, y además cobre, zinc, plata, petróleo, oro… Y todo empezó a subir tremendamente por el ingreso de estos capitales de especulación. *
¿No se pudo hacer nada?*
¡El problema era que nosotros estábamos en nuestro mejor momento en la historia! Es decir, sabíamos que venía un ajuste, pero es imposible anticipar el momento preciso. El pico, ahora lo sabemos, fue en agosto del 2008 y de ahí todo fue a la baja.
¿Y el dólar?
El dólar empezó a caer por especulación y nosotros debimos comprar más de US$10.000 millones en el 2007 y alrededor de US$8.000 millones hasta la mitad del 2008. Nos criticaron por ello, pese a que eso nos permitió después evitar la volatilidad al alza vendiendo dólares durante los últimos meses de ese año. Esta semana hemos comprado dólares por menos de US$100 millones. Nosotros no estamos en contra de la tendencia del tipo de cambio, sino de la volatilidad brusca.
¿Quiénes compraron dólares?
Extranjeros, bancos y AFP.
¿Y quiénes los venden ahora?
Probablemente los mismos, pero han perdido en la operación de cambios.
¿No le preocupa que tras la crisis haya un rebrote inflacionario muy violento, como auguran algunos economistas?
Hay dos escenarios de inflación. El bueno es que la inflación en EE.UU. comience a crecer por aumentar el gasto privado, y es que el paquete fiscal tuvo éxito y la Fed sabrá cómo retirar la liquidez emitiendo papeles para ello o elevando la tasa de interés. El escenario malo —que ojalá no se dé— es que suba el precio de los commodities (empezando con los metales, luego el petróleo y finalmente los soft commodities como el trigo o la soya), se debilite el dólar frente a todo el mundo y haya estanflación (inflación con recesión).
¿Qué proyectos tienen?
Hay algunos para desarrollar el mercado de capitales. Tenemos un seminario —sin prensa para poder hablar libremente (risas)— sobre financiamiento hipotecario con gente de fuera invitada, pero es cuestión de ponerse de acuerdo e impulsar un solo instrumento. Es absurdo que no tengamos instrumentos hipotecarios (...): ellos, unidos a medidas fiscales y monetarias, nos permitirían perfectamente llegar a un crecimiento de 4% este año.
Por Luis Davelouis Lengua
La hermosa pintura de un personaje con turbante adorna la oficina del presidente del BCR, Julio Velarde. “La hice traer de vuelta de la oficina del banco en Piura; Silva Ruete (uno de sus predecesores) la mandó allá de puro piurano”, nos cuenta. Le pedimos que se sentara frente a ella para fotografiarlo, pero él se negó. “No quiero parecer cabeza de turco”, comenta un poco en broma, un poco en serio. Empresarios, trabajadores y funcionarios del Gobierno han criticado las políticas y decisiones de Velarde, antes y después de ser tomadas: por comprar dólares, por venderlos o por no hacer nada; por subir el encaje, por no bajar la tasa de interés de referencia. A él, la verdad, no le importa tanto.
Acaban de bajar la tasa de interés de referencia a 4%. ¿Habrá un impacto para el ciudadano de a pie y su mes a mes?
Y será importante. Las tasas tenderán a bajar, como ya lo están haciendo, sobre todo las de corto plazo. El efecto se siente ahí...
¿Pero no dice usted siempre que mover la tasa tiene un efecto diferido de hasta 12 meses?
Eso es para sentir el impacto total de la medida en toda la economía. Pero el efecto se empieza a sentir de inmediato. Por ejemplo, ayer bajamos la tasa de 5% a 4% y en cuestión de minutos los bancos ya se prestaban a esa tasa. Pero en el sector corporativo Backus va a querer que le bajen la tasa al menos en 0,8%, con respecto a la tasa que le daban hasta antes del recorte, porque el banco hoy se financia a 4% y ya no a 5%.
Pero ello también presionará las tasas que pagan los bancos por los depósitos (tasas pasivas) y aun antes que aquellas que cobran (tasas activas).
Lamentablemente eso es cierto, sí, así es como sucederá. Como decíamos, si el banco se puede financiar a 4% en el mercado, ¿por qué le va a pagar más a usted?
Si además dice que el impacto es básicamente en las tasas de corto plazo, eso significa que no se verán repercusiones en las tasas para créditos hipotecarios o vehiculares…
Claro que sí, pero como resultado de una caída del riesgo asociado al Perú. Los bonos soberanos al 2037 se colocaron a una tasa de casi 7%, pero con la crisis esta tasa logró sobrepasar el 11% (a más riesgo se espera mayor retorno y este está determinado por la tasa). Bastó que el BCR dijera que entre las medidas que podía tomar estaba comprar estos bonos para que esa tasa cayera. Hoy está en 6,2% y eso sí es una referencia para los créditos de ese tipo, hipotecarios y vehiculares. Esa tasa probablemente es la que repercutirá más en términos de créditos hipotecarios, de largo plazo. Al bajar la tasa también buscamos incentivar el consumo, pero no hay un botón que lo asegure, y la demanda por casas y vehículos ha disminuido. *
¿Seguirán bajando la tasa de referencia?*
Solo si vemos que las presiones inflacionarias se siguen disipando como hasta ahora.
¿Cuándo vieron la crisis?
Diría que a mediados de setiembre del 2007, cuando empezaron a convertirse en tóxicos todos aquellos activos que antes se negociaban sin problemas en todos los mercados. En ese momento los inversionistas se dieron cuenta de que los mercados emergentes y los commodities existían. Entonces empezaron a comprar monedas en Perú, Brasil y Corea, y además cobre, zinc, plata, petróleo, oro… Y todo empezó a subir tremendamente por el ingreso de estos capitales de especulación. *
¿No se pudo hacer nada?*
¡El problema era que nosotros estábamos en nuestro mejor momento en la historia! Es decir, sabíamos que venía un ajuste, pero es imposible anticipar el momento preciso. El pico, ahora lo sabemos, fue en agosto del 2008 y de ahí todo fue a la baja.
¿Y el dólar?
El dólar empezó a caer por especulación y nosotros debimos comprar más de US$10.000 millones en el 2007 y alrededor de US$8.000 millones hasta la mitad del 2008. Nos criticaron por ello, pese a que eso nos permitió después evitar la volatilidad al alza vendiendo dólares durante los últimos meses de ese año. Esta semana hemos comprado dólares por menos de US$100 millones. Nosotros no estamos en contra de la tendencia del tipo de cambio, sino de la volatilidad brusca.
¿Quiénes compraron dólares?
Extranjeros, bancos y AFP.
¿Y quiénes los venden ahora?
Probablemente los mismos, pero han perdido en la operación de cambios.
¿No le preocupa que tras la crisis haya un rebrote inflacionario muy violento, como auguran algunos economistas?
Hay dos escenarios de inflación. El bueno es que la inflación en EE.UU. comience a crecer por aumentar el gasto privado, y es que el paquete fiscal tuvo éxito y la Fed sabrá cómo retirar la liquidez emitiendo papeles para ello o elevando la tasa de interés. El escenario malo —que ojalá no se dé— es que suba el precio de los commodities (empezando con los metales, luego el petróleo y finalmente los soft commodities como el trigo o la soya), se debilite el dólar frente a todo el mundo y haya estanflación (inflación con recesión).
¿Qué proyectos tienen?
Hay algunos para desarrollar el mercado de capitales. Tenemos un seminario —sin prensa para poder hablar libremente (risas)— sobre financiamiento hipotecario con gente de fuera invitada, pero es cuestión de ponerse de acuerdo e impulsar un solo instrumento. Es absurdo que no tengamos instrumentos hipotecarios (...): ellos, unidos a medidas fiscales y monetarias, nos permitirían perfectamente llegar a un crecimiento de 4% este año.

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