Reelecto Iván Rodríguez Chávez habla de sus proyectos y de los problemas de la universidad peruana
Por Jorge Moreno Matos
En 1928 Julio C. Tello escribió que la universidad había pasado por tres momentos bien definidos: la universidad teológica, la profesional y la científica. El Perú, agregaba, solo ha alcanzado las dos primeras. Para el rector de la Universidad Ricardo Palma, Iván Rodríguez Chávez, la realidad desde entonces no ha cambiado mucho. Hoy, con más de 90 universidades en el país, nuestro modelo de universidad dista mucho de ser el ideal. Recientemente reelegido para un tercer período como presidente de la Asamblea Nacional de Rectores (ANR), Rodríguez conversó con El Comercio y reclamó del Estado Peruano mayor coherencia en cuanto a política universitaria se refiere.
¿Doctor Rodríguez, un tercer período al frente de la ANR, es un reto a la posibilidad de concretar la labor iniciada?
Sin duda es un resultado muy grato para mí, pero ante todo tiene el efecto de ser un compromiso de trabajo. Ahora mismo tenemos un programa para adquirir laboratorios de ciencias básicas para transferirlos en uso a las universidades.
¿A través de la cooperación internacional?
No, a través de recursos directamente recaudados por los servicios que presta la ANR como el de carnet universitario, el de registro nacional de grados y títulos, el reconocimiento de grados y títulos del exterior, entre otros, por los cuales los usuarios pagan tasas. De ese modo buscamos que todo revierta en beneficio de las propias universidades.
¿El Estado los apoya económicamente?
El Estado nos da una partida porque somos un órgano de la administración pública, pero esta prácticamente va destinada a planillas y gastos corrientes.
¿Eso les impide llevar a cabo proyectos o programas?
No, porque tenemos pensado crear programas de becas para docentes universitarios para que puedan hacer estudios de posgrado en el exterior con financiamiento de la ANR, así como para los estudiantes que no puedan sufragar sus estudios. De igual modo, hemos editado libros sobre la universidad peruana.
Lo dicho por usted desmiente aquello de que la ANR es una entidad puramente decorativa.
La ANR es un órgano administrativo que tiene sus funciones, de acuerdo a ley, de coordinar toda la tarea universitaria. Pero leyes posteriores le han ido agregando otras funciones sin sumar presupuesto. Por ejemplo, se crea el Conafu (Consejo Nacional para la Autorización de Funcionamiento de Universidades), adscrito a la ANR, lo que significa que le damos todo pero sin recibir presupuesto adicional para que funcione.
Hoy las universidades están muy interesadas en obtener una acreditación. ¿Qué papel juega la ANR en eso?
Felizmente ya se ha creado el Sistema Nacional de Evaluación, Acreditación y Certificación de la Calidad Educativa (Sineace), que a través de uno de sus órganos, la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (Coneau), ya tiene elaborados indicadores para las facultades de Educación. Luego le seguirán otras carreras.
Hace poco emitieron un comunicado sobre el funcionamiento ilegal de una universidad.
Hay muchas universidades porque el marco legal lo permite. Hoy las personas, jurídicas o naturales, pueden poner una universidad, facultad o escuela de posgrado sin siquiera tener el pregrado.
Además muchas de ellas no investigan, que es el fin primordial de una universidad.
El ideal es que todas investiguen, pero la investigación no es una especialidad en el Perú.
Vistas así las cosas, ¿cuál es el futuro de la universidad peruana?
Hoy hay varias universidades nacionales creadas por el Gobierno, lo que indica que no existe una política nacional sobre la universidad. El consejo de la ANR siempre ha dicho que no creen más universidades, sino que se fortalezcan las que ya existen, porque si no tendrán languideciendo presupuestalmente a todas.
PAIS: PERU
FECHA: 12/04/09
Por Jorge Moreno Matos
En 1928 Julio C. Tello escribió que la universidad había pasado por tres momentos bien definidos: la universidad teológica, la profesional y la científica. El Perú, agregaba, solo ha alcanzado las dos primeras. Para el rector de la Universidad Ricardo Palma, Iván Rodríguez Chávez, la realidad desde entonces no ha cambiado mucho. Hoy, con más de 90 universidades en el país, nuestro modelo de universidad dista mucho de ser el ideal. Recientemente reelegido para un tercer período como presidente de la Asamblea Nacional de Rectores (ANR), Rodríguez conversó con El Comercio y reclamó del Estado Peruano mayor coherencia en cuanto a política universitaria se refiere.
¿Doctor Rodríguez, un tercer período al frente de la ANR, es un reto a la posibilidad de concretar la labor iniciada?
Sin duda es un resultado muy grato para mí, pero ante todo tiene el efecto de ser un compromiso de trabajo. Ahora mismo tenemos un programa para adquirir laboratorios de ciencias básicas para transferirlos en uso a las universidades.
¿A través de la cooperación internacional?
No, a través de recursos directamente recaudados por los servicios que presta la ANR como el de carnet universitario, el de registro nacional de grados y títulos, el reconocimiento de grados y títulos del exterior, entre otros, por los cuales los usuarios pagan tasas. De ese modo buscamos que todo revierta en beneficio de las propias universidades.
¿El Estado los apoya económicamente?
El Estado nos da una partida porque somos un órgano de la administración pública, pero esta prácticamente va destinada a planillas y gastos corrientes.
¿Eso les impide llevar a cabo proyectos o programas?
No, porque tenemos pensado crear programas de becas para docentes universitarios para que puedan hacer estudios de posgrado en el exterior con financiamiento de la ANR, así como para los estudiantes que no puedan sufragar sus estudios. De igual modo, hemos editado libros sobre la universidad peruana.
Lo dicho por usted desmiente aquello de que la ANR es una entidad puramente decorativa.
La ANR es un órgano administrativo que tiene sus funciones, de acuerdo a ley, de coordinar toda la tarea universitaria. Pero leyes posteriores le han ido agregando otras funciones sin sumar presupuesto. Por ejemplo, se crea el Conafu (Consejo Nacional para la Autorización de Funcionamiento de Universidades), adscrito a la ANR, lo que significa que le damos todo pero sin recibir presupuesto adicional para que funcione.
Hoy las universidades están muy interesadas en obtener una acreditación. ¿Qué papel juega la ANR en eso?
Felizmente ya se ha creado el Sistema Nacional de Evaluación, Acreditación y Certificación de la Calidad Educativa (Sineace), que a través de uno de sus órganos, la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (Coneau), ya tiene elaborados indicadores para las facultades de Educación. Luego le seguirán otras carreras.
Hace poco emitieron un comunicado sobre el funcionamiento ilegal de una universidad.
Hay muchas universidades porque el marco legal lo permite. Hoy las personas, jurídicas o naturales, pueden poner una universidad, facultad o escuela de posgrado sin siquiera tener el pregrado.
Además muchas de ellas no investigan, que es el fin primordial de una universidad.
El ideal es que todas investiguen, pero la investigación no es una especialidad en el Perú.
Vistas así las cosas, ¿cuál es el futuro de la universidad peruana?
Hoy hay varias universidades nacionales creadas por el Gobierno, lo que indica que no existe una política nacional sobre la universidad. El consejo de la ANR siempre ha dicho que no creen más universidades, sino que se fortalezcan las que ya existen, porque si no tendrán languideciendo presupuestalmente a todas.
PAIS: PERU
FECHA: 12/04/09

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