Cincel y martillo en mano, talló piedras en su lucha por espantar problemas personales. Sin pretenderlo, creó un producto inusual. Uno que —está convencida— podría conquistar al mundoAntonio Orjeda
Verónica Ossio no llega al metro sesenta, pero se crece —¡y más que nadie!— cuando de defender su creación se trata: la lámpara de piedra. Por ella, su madre ingresó a un taller para hacer vitrales. Verónica esculpía ya piedras translúcidas. Unieron ambas técnicas e inventaron un nuevo ornamento: el “pietral”. De la azotea en casa de mamá, donde instalaron su taller, han pasado hoy a uno firme en Surquillo. Un taller inusual, pues en ningún otro se produce lo que Luz y Piedra, la empresa de Verónica y su madre, ofrece.
Usted es hija única y tenía 10 años cuando quedó huérfana de padre. Su mamá tuvo que hacerse cargo de usted, eso debió haber marcado su vida.
Por supuesto. Su fallecimiento fue un evento tan importante; y el hecho de que mi madre tuviera que salir de casa a trabajar fue también difícil de asimilar.
Es ingeniera en la UNI. ¿Por qué no se quedó en eso?
Por circunstancias familiares: salí encinta y fue más fuerte el compromiso con mi hijo. Quise dedicarme a él los primeros años de su vida.
¿Fue entonces que realizó un taller de escultura en piedra?
Fue antes. En realidad, empezamos a esculpir en barro; después nos introdujeron en la piedra y, dentro de estas, en la piedra de Huamanga, que es más “suave” para trabajar. Ahí fue que desarrollé la idea de la lámpara de piedra. Esculpí una pequeña y empezó a generarse un enlace con otras artes.
Claro, porque animó a su mamá a que iniciara un taller de vitrales.
Esa era una época un poco difícil para las dos —problemas familiares, temas emocionales un tanto fuertes—, y esa fue una forma de seguir una terapia. Por eso la entusiasmé a que siguiera algún arte que la atrajera, y se inclinó por los vitrales.
Y terminaron fusionando ambas técnicas. ¡Producto de la curiosidad!
¡Así fue! Yo, con la escultura y el trabajo con piedras translúcidas; y ella, que comenzó a desarrollar sus propias lámparas en vidrio. Y surgió la idea.
PAÍS: PERÚ
FECHA: 14/04/09

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